lunes, 20 de julio de 2009

El albedrío de una demente






Hoy me siento ante el color de la desdicha
y aquella sonrisa que solía caminar entre mejillas
pertenece hoy
al crepúsculo de un día de Julio.

El talante de los transeúntes
se viste de chubascos y temporales que abofetean
en mudos gritos, ahogos, y tristezas
la sal que reseca mi cordura.

Y así transcurre el dolor
como protagonista de un circo de la vida,
escondiendo en la farsa de risas y alegrías

la sangre de la herida
que dibujó el roce de mis labios
al besar el borde de sus dedos.

He vuelto a fallar a favor de mi demencia
en la pretensión de ilusionar en una mentira
las manos que protegían mi avenida.

Es el juego de siempre
lanzando mis zapatos al abismo,
durmiendo en los rieles del tiempo,
desangrando los ojos ante el sol.

Si pudiera mantener vivo
el silencio de la distancia,
lanzaría la semilla de mi intuición
a la plegaria de sus pensamientos
para hacerla parte de mi ecuánime albedrío.

domingo, 12 de julio de 2009

Con el fusil en la entrepierna




“Y en un intento
sacrificó su verdad”

Dándole la espalda al respeto
aceptó el castigo,
aquél que le respiraba en la nuca
gritando, azotando,
hablando de perdón.

…Seguía oyendo…
El fusil cargado le sonreía,
enfriaba la entrepierna
abandonada años atrás en un par de alas
que migraron hacia la memoria de un senil callejón.

…Miraba a la nada…
La sombra le contaba historias
empapando las paredes
de calles, avenidas y veredas,
de serpientes, pesadillas y camas vacías.

…Escribió una nota…
Dedicando una línea a su boca
le agradeció el calor de labios ajenos;
a sus manos
les prometió ser dueñas de lo que quedaba;
dándole a su alma
la maldición de haber amado a ciegas
a unas alas que al migrar al olvido
abandonaron la esperanza.

sábado, 11 de julio de 2009

Límites agorafóbicos


Dame una razón
para seguir el rumbo hacia atrás,
arrancando la cerradura
de un cambio irreversible.


El ahogo de un germen ridiculizado
dentro del miedo al mareo,
a las flemas, al vómito descerebrado.


Soy la gran mentira de un diástole,
la absurda contracción de un orgasmo
representado en la influencia de mis pupilas.


Me atraganta el miedo
al sudar en el licor de sangre ajena
y es el réquiem de mi muerte
la ilusión del dolor arrepentido.


He hechizado a la única luz
aquella dulce, sin acidez ni amarguras;
fui parte del engaño a una multitud
miembro de la desnudez en emociones
rodeando cuerpos, músculos y huesos.


Fui la flor, la tierra, la diosa
sumergida en escarcha invernal,
en delirios y nudos de angustias
atragantada con plumas de ángeles
golpeada por el paraíso
destronada…
por el poema que hoy escribo.

Dibujándote


Te descubrí sin querer
entre la lluvia que emborrachaba el incienso;
aluciné en lo cotidiano
…deslizando el aire
aminorando mis marcas…

Te atrapé en un poema
que sentía presente en los minutos vividos;
sentada junto a una pluma
que en suaves melodías
cantaba a tu nombre.

Desperté junto a la esencia
acunando entre mis brazos a tu soledad;
envolví los besos que revoloteaban
sudorosos y llenos de amaneceres.

Sembré mi destino en tus virtudes
alejándome del reloj…
que con su arena contaba
-mudo y atónito-
cada caricia de tu mirada.

En mi espejo


Me pregunto
si en tu mundo se alcanza una estrella
o si en la sombra se auscultan promesas;
si existirán ofrecimientos redoblados
junto a juramentos que pavimentan
cementerios profanados.


Olvidarán,
en tu universo,
que son mortales aquellas esquinas;
ultrajadas por bostezos de santos sin nombre
a la mirada esquiva de un Dios
que ni siquiera en estos versos,
se hace hombre…

Einsamkeit (soledad)


¿Me hablas a mí?




Doy vueltas alrededor de mi misma
sin encontrar el inicio ni el fin.

¿Alguien más se percata de mi existencia?



…Giros entrelazados…
casualidades vívidas en un cuarto,
un tercio o la mitad de una circunferencia
jugando con mis latidos, azotando el paso.

¡No me hables!



Desintegras el eco de mis historias
((un carrusel, una avenida
un payaso sin maquillaje
es el circo que emprende el viaje))

¡Aléjate de mis manos!

…No puedo ahuyentar la gloria de tu voz…



Me atrapas en el colapso de venas ingurgitadas
que se desatan en la simplicidad de un deseo;
impotente desequilibrio
de lucidez en un vómito turbio.

¿Por qué sigues hablándome?

¿acaso no ves que me reduzco a lo absurdo?



Presa de una realidad únicamente mía
que no merece entendimientos;
ahuyentada con espinos
obligada a vagar entre pasillos.

¿Pretendes guiarme?



…Las direcciones llevan a la mazmorra…
el calabozo de paredes blancas
arrastra un cáncer con hedor a epidemia
alcanzando el haz de la única luz difuminada.



((Sólo tú y yo sabemos quien soy))


Una silla en medio de la nada,
una risa callada en la multitud de rostros asustados;
una voz agónica sin esperanza,
un cuerpo meciéndose en la lluvia de la mañana.

jueves, 25 de junio de 2009

La cruz de mi pecado


Es la cruz
el castigo de miradas prohibidas
del acecho, del silencio
el olvido incierto de tu cuerpo de miel.

Naciendo entre una nube de polvo
asfixiando el tiempo, contando los segundos

((somos dos, casi uno))

los que caminan con pecado
… tildando el gemido de tu mundo…

No es amor,
no es capricho ni la fidelidad de la ternura
es el juego de una noche
…es el escape de la locura…

Peces